Ángel Sastoque Espinosa
Francys Cárdenas Ferrucho
Universidad Pedagógica Nacional
X Semestre LEBECS
A los sacrificados y mártires de la guerra sucia: su voz rompiendo el silencio de la impunidad.
Carlos Medina Gallego.
Los que tienen la plata explotan a los pescadores ¿no ve que hasta que les pegan? ¡ay del que critique la repartición! Ellos son los que tienen el contacto y el billete para enyelar y vender la producción. Es muy poco el dinero que le entregan al pescador sino que al fiao le dan alimentos, cigarrillos y aguardiente. Como lo que deben siempre es más caro que la parte que les toca a los pescadores, ahí se la pasan pagándole con producción. La organización es pa’ librarnos de ellos.
Resumen:
El propósito de este estudio es analizar y denunciar los procesos de desterritorialización, desplazamiento y territorialización en el pacífico colombiano a través del paramilitarismo empresarial, el cual es un mecanismo propio de la explotación capitalista abierta y su estructura de poder extraterritorial (economía transnacional), guiada por necesidades, intereses y normas del mercado, el cual utiliza sistemas político-militares de contrarrevolución y aparatos privados de guerra y apoyados por las lógicas político-legales del estado (acumulación por desposesión). De acuerdo con lo anterior, el pacífico colombiano es de vital importancia para la producción económica capitalista, ya que por un lado se convierte en una fuente de reservas de materias primas y por el otro, permite articular los grandes centros de poder con las con las economías de dependencia a través de los megaproyectos (conexión interoceánica, prolongación de la carretera panamericana por el tapón del Darién), cuyo fin es acelerar los procesos de producción, circulación y consumo de grandes masas de mercancías por medio de un mercado supranacional (modernización y aceleración en los procesos de rotación del capital).
Así mismo, trataremos de esbozar algunos mecanismos y procesos de resistencia a través de los cuales los afrocolombian@s, indígenas entre aseguran su supervivencia y hacen frente a los efectos de las economías extractivas.
Palabras claves:
Pacífico colombiano; Choco Biogeográfico; capitalismo; paramilitarismo empresarial; desterritorialización-desplazamiento-territorialización; resistencia; geopolítica liberal.
Los corredores biológicos en los últimos años han tomado auge debido al contenido valioso y estratégico que albergan, este, en la jerga capitalista se denomina recurso natural. Así, basados en la diversidad de recursos animales, vegetales, minerales y humanos que posee una zona se delimitan ecorregiones a nivel nacional y supranacional, las cuales, a través de tratados. Son abiertas a la exploración internacional de las grandes agencias ecologistas financiadas por firmas transnacionales que no dejan de lado sus intereses para su posterior lucro.
En nuestro caso concreto, es a partir de este contexto que se formula la consolidación del Choco Biogeográfico como unidad territorial supranacional que abarca parte de la Serranía del Darién panameña, la totalidad del Pacífico colombiano y la zona costera ecuatoriana (Nocc); en su conformación y ejecución tuvo gran injerencia la WWF en los años 80`s, quien bajo el aparente conservacionismo ecologista que pregona, no menoscaba en argüir claramente su ideología liberal y desarrollista a partir de la cual integra y planifica el constructo natural y societal de zonas poco tocadas por el capitalismo "abiertamente". En consecuencia, se introduce a esta ecoregión el desarrollo sostenible, como principio integrador a partir del cual se hace énfasis en lo productivo con miras a integrar esta región dentro de los esquemas de ordenamiento territorial que incluyen toda la legislatura ambiental y territorial cuya finalidad (ley de aguas, ley forestal, ley de tierras y actualmente en transición la ley minera), es servir de soporte para la explotación y expropiación indiscriminada, subvencionada por el Estado al servicio del capital extranjero y las oligarquías regionales.
Así para el Choco Biogeográfico se ha predispuesto la Agenda Pacífico XXI como eje de trabajo e integración a largo plazo del Pacífico con el país y especialmente el mundo, ya que según los análisis presentados por dicho documento, en la zona se vive en condiciones de pobreza, pero es conveniente a los mismos no destacar sus causas en el sistema económico extractivista o rentista que alimenta al capitalismo mundial, y además, continua con su tradición de condiciones laborales indignas, salarios de hambre sin seguro ni prestaciones sociales, pues se sigue en la lógica de explotación para mayor acumulación; es de resaltar que la propuesta es patrocinada y pensada por una de la instituciones lideres en el esquema de dependencia latinoamericano, el Banco Interamericano de Desarrollo. A partir de ello, nos podemos explicar la insistencia en los intereses salvaguardados bajo la apertura mundial del pacífico pues se señala la dirección hacia un nuevo modelo de desarrollo dotado de la necesaria eficiencia económica, la cual apunta a la imposición de un sistema económico liberal contrario a las tradiciones de quienes habitan la ecorregión y practican los valores comunales como forma de vida en directa conexión con el territorio, pues este, en su cosmovisión, no es una mercancía inerte que se compra y se vende, por el contrario, tiene vida y pensamiento propio manifestado a través de quienes integran la naturaleza; así el mar, el cielo, las estrellas y la misma tierra se comunican con hombres y mujeres a partir de manifestaciones, las cuales definen y dan lugar a la vida de los mismos.
Vinculando lo anterior al marco geopolítico, es indispensable analizar cómo ésta disciplina va unida a la táctica y estrategia militar de quienes representan (aron) y desarrollan (aron) los intereses capitalistas a través de la consolidación de los Estados – Nación Europeos, Asiáticos y Norteamericanos, por ello no se puede perder de la vista que su saber va ligado con la expansión imperialista, la cual se separa en muchos textos aduciendo que la geopolítica se define como una relación de rivalidad Este – Oeste, y en consecuencia, al caer el telón de acero que dividía el capitalismo del socialismo, la misma pierde sentido u horizonte de estudio, así, el imperialismo se autodefine por medio de las relaciones de dominación del Norte hacia el Sur; contrario a esta posición, creemos que una va interrelacionada con la otra, puesto que si bien el imperialismo supone una hegemonía sobre una serie de países con el fin de fortalecer un poder económico y político inmerso en la lógica capitalista, la geopolítica se encarga de analizar dicha implantación de poderes en el ámbito territorial y espacial, dando como resultado que la producción social del espacio se deriva de un sistema económico capitalista fundamentado en la acumulación y por ende, en la propiedad privada, la cual origina una configuración geográfica desigual, a raíz de ello la creación de los Estados – Nación legitima dicha desigualdad y a su vez, permite que se siga reproduciendo en su seno.
En América Latina el capitalismo como sistema económico no se ha consolidado, se ha consolidado es un esquema de dependencia que lo alimenta y lo permite fortalecer tanto económica como política y espacialmente -correspondiéndose así a la división espacial de periferia-, por ello las estructuras creadas se encuentran al servicio de dicho esquema y actúan bajo sus reglas de juego. En consecuencia, al hablar de ordenes geopolíticos -dentro de la terminología liberal y concepción geopolítica de la misma- estos se refieren a una distribución determinada de poder en el mundo, que la mayoría de las élites políticas de la mayor parte de los países respeta y tiene en cuenta a la hora de actuar; es así como la geopolítica surgió como un conocimiento instrumentalizado por la elite del poder (en principio europea), el cual justifica los ordenes imperantes y además, da lugar a legitimación de los mismos por medio de su política espacial, la cual homogeniza el espacio mediante herramientas de ordenamiento que ponen a disposición estatal, paraestatal y extranjera toda la información tanto de población, recursos, amenazas y riesgos dentro de la división política de cada Estado.
Para precisar el contexto del choco Biogeográfico a la luz de la geopolítica liberal es necesario retomar tres puntos de la misma que la definen, para contrastarla con la posición de sus habitantes. Así, en la organización del territorio encontramos que la oficialidad estatal, utiliza el método racional de pensamiento -1er elemento- como base a partir de la cual se extraen los conocimientos necesarios para el mismo. En esta línea, el conocimiento del territorio a partir del cual se organiza es visto de forma vertical pues se extrae de un conocimiento oficial que no tiene en cuenta la disidencia ni la oposición; así, en el caso del Ordenamiento Territorial Colombiano, las cartillas informativas para la población lo definen como un conjunto de indicaciones, actuaciones y reglas para orientar el desarrollo físico de las ciudades, municipios; de tal forma, este se convierte en una imposición a la población pues se pretenden consolidar proyectos que no les competen y en gran medida los afectan, así a partir de la Agenda Pacífico XXI se vinculan y entrelazan las proyecciones de este con las del Ordenamiento Territorial Nacional y Regional, por ello se habla acerca de la ampliación de la carretera Panamericana por la Vía Salaquí - Truandó – Jiguamiandó, coincidencialmente territorios colectivos que han pasado a manos de terratenientes locales y las fuerzas paramilitares (Bloque Elmer Cárdenas) para la implementación de monocultivos a gran escala; con lo anterior, podemos constatar como la racionalidad cognoscitiva tras su aparente neutralidad valorativa esconde los intereses tras los que se cierne la producción y cualificación cognoscitiva del territorio.
Un segundo punto a tratar es la filosofía política a partir de la cual se homogeniza, segmenta y sistematiza el territorio; en primera instancia, el centro de la misma es el individuo, a través este se consolida la propiedad privada, ya que sus derechos y deberes se ratifican en tanto sea poseedor de un espacio, es decir, se rompen los lazos de solidaridad comunal a través de la fragmentación espacial. Pero como el liberalismo se auto construye de acuerdo con sus necesidades, ha visto que la política centrada en el individuo choca abiertamente con las comunidades -en nuestro caso- indígenas, afrocolombianas y campesinas. Estas, en el marco de su legitima autoridad sobre el territorio que ancestralmente habitan, exigen se les sea respetado el mismo, pues sobre él se ciernen los valores y creencias que han resistido desde la conquista a la imposición de la maquinaria extractiva que alimenta el aparato capitalista; ya que a pesar de haber sido mano de obra del mismo, en el caso de los afrocolombianos, la resistencia desde la creación de los palenques donde los esclavos libertos se refugiaban y restablecieron sus formas de vidas comunales, mediante la danza, el canto, el trabajo familiar etc. es un hecho que reivindica su posición frente a esta filosofía política.
Así, el liberalismo abre las políticas inclusivas a estas supuestas minorías, las cuales han resistido durante décadas su avance, por ello mediante la cooptación y el supuesto reconocimiento de sus diferencias se pretende vincularlas en el libre mercado, muestra de ello es el bombardeo del Pacífico con proyectos a financiar enmarcados en las temáticas de ecoturismo, comercio de biodiversidad por medio de mercados verdes, etnomedicina, etnobotánica, forestales, agropecuarios, mineros (oro verde) e hidrobiológicos, so pretexto de fortalecer la organización de estos pueblos, muchos de los cuales se encuentran organizados desde décadas por iniciativa propia y ahora en comunidades en resistencia y comunidades de paz, en respuesta a la ola paraestatal que los afecta; y además, reconocer la diversidad cognoscitiva que poseen producto de su interrelación con el territorio.
En estos términos tras la financiación de proyectos con énfasis predeterminados, se infiere las necesidades que por el momento tiene el mercado verde así, el conocimiento sobre la biodiversidad se torna crucial para las multinacionales de la farmacéutica pues el "imperialismo genético", tiene la finalidad expresa de subordinar, controlar, explotar y expropiar la biodiversidad existente en muchos lugares del sur del mundo y en apropiarse fraudulentamente tanto de las propiedades que se encuentran en esa biodiversidad para generar mercancías de consumo masivo en los centros capitalistas como de los saberes nativos desarrollados ancestralmente (…), además, el eje transversal de desarrollo sostenible para el Choco Biogeográfico hace viable la propuesta ecoturística para la región, supuestamente manejada por organizaciones -como en efecto ellas mismas lo plantean- y en pequeña escala, pero a lo sumo se quiere crear en la región una zona franca turística interconectada por la carretera -a construir- Quibdo – Itsmina – Bahía Solano; ello, significa la inminente llegada de las multinacionales del turismo y la posible concesión a estas, en efecto la isla Gorgona se encuentra en concesión a Aviatur quien le da regalías al Cauca del 12% anual -ni un 10% de los ingresos devengados anualmente-, fuera de ello nos es importante resaltar otra de las implicaciones del turismo a gran escala como lo es la prostitución de la población nativa y la proliferación de enfermedades sexuales, en el denominado turismo sexual.
Respecto a la investigación y desarrollo hidrobiológico, el Pacífico colombiano esta bañado por variadas cuencas (R. Atrato, R. San Juan, R. Mira, R. Patía) las cuales sirven de sustento a mujeres y hombres ribereñas(os), y también recrean la base de su ecosofía (indígenas) que les permite regular las prácticas de consumo en su territorio y recrear el constante pensamiento a partir del cual se rigen en su espacio comunal. En este ámbito, la agenda Pacífico XXI retoma es bueno destacar que en el marco del proyecto colectivo ambiental, definido por el ministerio del medio ambiente, el eje articulador de dicho proyecto es el agua y por lo tanto sus acciones deben centrarse en ecorregiones estratégicas, entre las cuales se encuentra el Pacífico Biogeográfico, donde el agua inunda los pueblos, lava permanentemente los suelos y corre por los ríos en abundancia (…) ahora sí, pues el agua se volverá oro para el mundo, más importante que el mismo petróleo; dicha afirmación concuerda con los intereses de las multinacionales del agua como la Suez Lyonnaise des Eaux, Vivendi y Betchel quienes han apropiado y privatizado cuencas en otros países para el procesamiento de productos diversos, así se han quitado los derechos ribereños naturales de habitantes de la india para ser comercializados, en nuestro caso no estamos muy lejos pues con la firma del TLC y la inmersión consecuente en el Acuerdo General de Servicios (GATS), el agua es un servicio a ser negociado a través de la OMC.
Los intereses mercantiles que se ciernen sobre el Pacífico y a los cuales han hecho resistencia comunidades asociadas como CAVIDA, nos introducen al tercer punto dentro de la geopolítica liberal el económico, pues al presentarse esta diversidad de intereses sobre el Pacífico Biogeográfico es evidente que la comunidad y las guerrillas en dicho territorio se oponen rotundamente. En el caso de la primera, por ya haber servido y aún servir como mano de obra dentro de la economía extractiva y además, visualizar el impacto de las mismas sobre el constructo natural; respecto a las segundas, su proyección no concuerda con los intereses capitalistas e ideología liberal por el contrario se pretende una toma del poder basados en principios de socialización económica, política y resarcimiento de la cultura popular que rompa con la hegemonía dependiente nacional.
Frente a esta situación generalizada en América Latina, Washington a partir de su filosofía política de extrema derecha dictamina la doctrina contrainsurgente pero no solo contra las guerrillas latinas sino contra el campesinado, los indígenas, afrodescendientes y todo aquel que obstaculice el libre desarrollo de su economía liberal, pues en el ámbito económico el fusil y la puta universal (el dinero) siempre se encontrarán juntos, es así como la Escuela de las Américas se encarga del entrenamiento militar de toda la fuerza al mando del estado. En Colombia fue la fuerza disponible al servicio del paraestado quienes también se entrenaron y fortalecieron allí; así los paramilitares surgidos en la capital antisubversiva de Colombia: Puerto Boyacá y posteriormente Segovia no solo fueron entrenados por Israelies, sus sucesivas generaciones que se extendieron a lo largo de la geografía colombiana se entrenaron en la Escuela de las Américas.
Así el paraestado y lo que algunos denominan narcoburguesia se sirvieron de sus intereses de clase para financiar a los paramilitares, pues estos realizarían la limpia del territorio, pero posteriormente se lucrarían de ella formando y consolidando el Paramilitarismo Empresarial; que no es más que la burda expresión del capitalismo salvaje armado. Éste, en los territorios a que entra a imponer su economía (coca, amapola, marihuana, palma, cacao, ganado) luego del control territorial en la zona y la subordinación, amenaza hacia los pobladores por la vía armada, imponen y utilizan la doctrina del libre mercado como eje regulador de su economía, así quienes se ven obligados a venderles sus productos sufren la consecuencia de la baja de precios a nivel internacional ya que le son traspasadas las supuestas pérdidas, en el pago que reciben por sus productos. Por otro lado, la acumulación que realizan de tierras es por expropiación -coincidiendo con una de las formas de acumulación originarias del capitalismo descritas por Marx- ya que quienes habitaban allí fueron muertos que nadie recuerda o desplazados.
Una de las primeras masacres realizadas por los grupos paramilitares en el pacífico colombiano es la que tiene que ver con el asesinato de Rafael Valencia, líder político y miembro de la Asociación Nacional de Pescadores Artesanales de Colombia (Anpac). Resulta paradójico que después de muchas luchas por parte de los afrodescendientes por la titulación colectiva de sus territorios y por la autonomía política, económica y social de los mismos, y luego del reconocimiento por parte del gobierno del derecho inalienable, imprescriptible e inembargable de los territorios afrocolombianos, sea la misma maquinaria del poder la que por medio de la guerra sucia busque la reocupación de estos territorios, ya que para el gran capital tanto nacional como transnacional representan una fuente inacabable de recursos naturales, materias y energía. Lo que se buscó con esto, fue darle acceso legal a la tenencia de tierras ancestralmente ocupadas por las comunidades negras, como un mecanismo de apaciguamiento y control hacia esta población para que no atenten contra la ‘paz perpetua’ promulgada por la administración política de nuestro país y así se pueda dar vía libre a la explotación de las riquezas de la región. Es de acotar que dentro de las proyecciones de la Agenda Pacífico XXI se encuentra el desarme de los actores armados y la inexistencia de los mismos, que se ha realizado por la vía de la ‘paz perpetua’.
En relación a la misma y el paramilitarismo empresarial, encontramos que por un lado el proyecto Choco Biogeográfico se encamina específicamente a la apertura del Chocó para el mundo, pues el resto de la ecorregión ha sido fácilmente saqueada debido al carreteable proveniente de la conexión con el piedemonte andino en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño, además, por la presencia de puertos de amplio calado como lo son Buenaventura, Guapí y Bahía Malaga (base naval). Consecuente a esto, encontramos la presencia y avanzada paramilitar con mayores móviles en los anteriores departamentos, debido a que las rutas marítimas les son necesarias tanto para el transporte de coca como de los insumos para su procesamiento; respecto a su presencia observamos que es más antigua en relación al Choco, ejemplo de ello, es el departamento de Valle del Cauca cuna de los pájaros, primeros matones con licencia al servicio político y económico de la clase dirigente valluna, en otro aspecto encontramos que en Nariño el mismo proceso de re-estatalización (desmovilización) paramilitar se da en el 2005 así como su rearme (Organización Nueva Generación). Mientras en el Choco, por esas fechas se encontraban en negociaciones con los Bloque Héroes del Chocó y Bloque Pacífico que se desmovilizaron luego de imponer su proyecto social en las comunidades negras e indígenas.
Para comprender el problema, tenemos que realizar una breve reseña de la historia reciente de lo que ha sido el pacífico colombiano para los gobiernos de turno, ya que éste, desde la integración comercial y mercantil de los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón con el resto del mundo, se convirtió en un espacio estratégico. De acuerdo con Arturo Escobar, con respecto a la historia de la región, debe anotarse que el devenir del litoral hasta el momento ha sido marcado por parámetros claros: Desde la conquista y esclavitud hasta el capitalismo crudo y burdo de hoy en día, pasando por los auges de oro y platino, las maderas preciosas, el caucho y el material genético que esconde su biodiversidad, el litoral ha sido profundamente afectado por procesos y fuerzas de la modernidad capitalista.
Lo que se está dando al interior de la sociedad capitalista es una reconfiguración espacial, debido a la necesidad de asegurarse la mayor cantidad de recursos, materias y energías, y es a partir de esas necesidades que se establece. Según el profesor Renán Vega, lo que se está configurando es toda una red de mundial de vías de comunicación materiales que se dirigen hacia la costa este de los Estados Unidos principalmente. Entonces, encontramos, en el caso de América Latina, que los ríos, los puertos, las carreteras, todas finalmente se dirigen hacia la costa este de los EEUU (…) De acuerdo con lo anterior, en términos espaciales, hay una reconfiguración que le asigna importancia estratégica a aquellas regiones del mundo en donde se producen recursos naturales, materias y energías estratégicas para que la economía capitalista funcione, y es a partir de esa reconfiguración geopolítica por la apropiación de la existencia de esos recursos que se generan guerras abiertas, declaradas, o de baja intensidad, patrocinada y financiada por los estados nacionales, las compañías transnacionales y los centros dominantes, como es el caso de Colombia, donde se han creado ejércitos de la muerte, verdaderas máquinas procesadoras de carne humana, que bajo el velo de la lucha contra el ‘monstruo del terrorismo’ lo que se proponen es la apropiación de miles de hectáreas de tierras, aquellas donde los recursos naturales son óptimos para la explotación, extracción y expoliación.
Podemos observar, por tanto, que lo que han denominado como el fenómeno paramilitar no es en sí un fenómeno, sino una estrategia planificada, racionalizada con un triple propósito: La expansión de los monocultivos lícitos e ilícitos por un lado; la explotación de recursos auríferos, forestales, hídricos, genéticos, marítimos; generar grandes megaproyectos al servicio del capital transnacional como son la expansión de carreteras, puertos, la conexión interoceánica uniendo el río Atrato con el pacífico, por la vía del río Truandó, cuyo fin es la integración con los países de la cuenca del pacífico. Entonces, es así como se habla del pacífico, pero a través de características economicistas, lo cual no es más que una contradicción, ya que desconoce las condiciones socio-económicas, políticas, culturales, de violencia, ambientales del mismo. Lo que se pretende con todo este proceso es la modernización del pacífico para que sea óptimo para la apertura económica del capitalismo transnacional-neoliberal, cuyas prácticas políticas y económicas son partes activas, directas y centrales de la violencia.
Por cuestiones meramente de espacio, intentaremos de aquí en adelante ser lo más precisos posible, y trataremos de describir cómo es que ha sido el paramilitarismo empresarial, sus mecanismos para generar los procesos de desterritorialización, desplazamiento y reterritorializacion, así como las formas de resistencia generadas por las comunidades del pacífico.
Para comenzar, debemos decir que el territorio para las comunidades negras del pacífico lo es todo, no es simplemente una entidad política como el gobierno lo concibe, sino que es la construcción de identidades colectivas, enraizada en una serie de prácticas culturales compartidas, donde la diversidad es un producto nacida de la interacción entre historia, cultura y contexto ambiental. De acuerdo con lo anterior, lo que ha generado el gobierno nacional al cederle espacios con riquezas a las grandes transnacionales dentro de los propios territorios de titulación colectiva, es generar de hecho y por la vía legal, mecanismos de violencia oficial. Empero, para lograr despojar de sus territorios a las comunidades no sólo basta la agresión legal, sino que es necesario crear mecanismos de guerra sucia, que le sirvan a los intereses privados y dejar limpio al gobierno. Si miramos por ejemplo lo que ha hecho el grupo paramilitar Elmer Cárdenas, es servirle a los intereses de los inversionistas de la palma africana, la cual, y por pura coincidencia, es la misma que el gobierno del paramilitar Álvaro Uribe Vélez ha puesto en la mesa para articular la producción de palma africana como sustitución de los cultivos ilícitos, los mismos cultivos que en un comienzo impuso el bloque Elmer como su proyecto social para la región del pacífico.
Observando la situación de la región, encontramos que todo el litoral de una u otra forma se ha articulado a los proyectos empresariales de los paramilitares. Si hacemos un recuento y un inventario encontramos que hacia la región del sur del pacífico es la explotación de oro, las camaroneras, la coca y la palma los principales proyectos paramilitares-empresariales. Lo que se genera es todo un proceso de valorización de la tierra y la capitalización del suelo, la descampenización y proletarización de la población, el despojo de tierras, y con ellos, la pérdida del autoabastecimiento alimentario, lo cual va en contravía de la producción campesina. Hacia la parte norte del pacífico, es la palma africana, la explotación maderera, los cultivos de coca y la explotación de oro las principales actividades impuestas por los paracos. Es la modernización y la industrialización junto con la producción intensiva y extensiva la que se pone a la orden del día. Bajo estos procesos, lo que se produce es el desplazamiento forzado ya sea por vías legales o por la vía armada debido a la ofensiva militar y paramilitar. Son entonces, las operaciones de ‘limpieza social’ y las presiones sobre la población y sus territorios las que generan las expulsiones masivas de miles de personas, conllevando a nuevas formas de territorialidad: Los proyectos productivos del paramilitarismo empresarial. En sí, son las nuevas formas de terror y destierro, las cuales a su vez operan con las viejas formas (estatales, económicas, sociales, raciales).
Es bueno anotar que la entrada del paramilitarismo al Pacífico se da a través de la región del Urabá, la cual sirvió de corredor espacial por medio del cual se movilizaron los paramilitares provenientes del Caribe ( Cesar y Córdoba principalmente), hasta lograr asentarse en la riberas de los ríos San Juan y Atrato, desde los cuales ejercieron el dominio territorial, y con él, el control económico, político y militar, desplazando, por un lado a los grupos insurgentes que hacían presencia en esta región ( FARC – EP, ELN, EPL), y por el otro, campesinos, indígenas y comunidades afrocolombianas.
Entonces, la población es la principal víctima de una guerra irracional promovida por las grandes empresas de la muerte: Las multinacionales, y por las instituciones estatales: Ejército y Policía Nacional, las cuales se convierten en súbditos del capital privado y en verdugos de su propio pueblo. Los pobladores, acusados de guerrilleros o como auxiliadores de los mismos, no ven otra opción que dejar su tierra, sus raíces, su historia y su terruño, porque permanecer ahí es entregar la vida a aquellos que levantan banderas de dignidad y persiguen la vida para asesinarla y llenar de terror a los que sobreviven. Entonces, abandonar la tierra propia, desvincularse de la región amada, alejarse del sentimiento natural del ambiente en que se ha nacido y crecido, oler a ostracismo en andanzas desventuradas, sentir que la esperanza ha sido mutilada, cabalgar sin rumbo fijo de vivencia dignificante, depender de las aventuras que no tienen reglas de planificación para metas del camino, son expresiones dolorosas para quienes se desplazan amenazados o atemorizados por la violencia oficial del terrorismo de cualquier estado que vilipendia la dignidad de su pueblo y le calcina, en la miseria vulgar y elevada, la propia razón de la existencia humana. La mayor parte de la población desplazada del Pacífico se dirige hacia Quibdo y Buenaventura, para luego desplazarse a Cali y Bogotá específicamente, ya que se tiene la creencia que al ser estas ciudades principales pueden encontrar mejores condiciones de vida, o por lo menos encontrar eco sus denuncias y problemas, sin embargo, el drama del desplazamiento se incrementa al llegar a dichas ciudades, ya que no encuentran más que incertidumbres; la gente les da la espalda y dicen que si se desplazaron es por algo <
Ahora bien, dentro de este panorama oscuro, renace la esperanza y las ganas de organización por parte de las comunidades negras del litoral del pacífico. Para este aspecto retomaremos la categoría de análisis propuesta por Jaime Arocha: La telaraña que tejen los ombligados Ananse. Según el autor, dentro de la creatividad propia de los habitantes del litoral, y dentro de sus propias particularidades y especificidades, han resignificado las formas de relacionarse con el territorio. La práctica de los ombligados es la de tejer una telaraña que cubra todo el territorio y de tal forma generar procesos colectivos de organización; la cual está atravesada por la producción cultural y simbólica, la música, la danza y el baile. Es a través de esta construcción colectiva, de estos mecanismos y procesos como los afrocolombianos han asegurado la supervivencia y han hecho frente a las economías extractivas. Tanto para los afrocolombianos como para los indígenas, la cultura, la religión y la espiritualidad tienen un arraigo espacial, territorial e histórico donde no existe – aun- ningún afán de capitalizar sus modos de vida. No se piensa en la propiedad privada, sino que por el contrario, todo rige por las formas de vida colectiva. En Vigía, Nariño, territorio de titulación colectiva, encontramos que el trabajo y todas las actividades son de carácter colectivo. Además, la espiritualidad y religión de los negros del Pacífico, se manifiestan a través de la danza, el baile y la música, ya que para ellos existe un equilibrio entre la ‘rumba’ y el trabajo.
Así mismo, los pobladores del Pacífico hacen resistencia a la oleada criminal propia de la modernización que se quiere imponer por la fuerza, entre cuyos fines está convertir caprichos vanos en necesidades cotidianas, igualando, como afirma el mismo Arocha, felicidad y libertad con satisfacción de antojos, y aleccionando a la gente para que crea que éstos son señal de éxito personal.
Desde sus prácticas y desde las asociaciones afrocolombianas, indígenas y campesinas, los habitantes del Pacífico han manifestado públicamente su rechazo a la propuesta social del paramilitarismo empresarial, la cual ha roto lazos de unión y fortaleza de las mismas mediante las desapariciones, muertes y masacres de líderes sindicales, campesinos y agremiados, pero a pesar de ello sigue el empuje de sus habitantes y el arraigo al territorio los que les contraponerse y resistir en su tierra a estas prácticas descabellantes. Así mismo, frente a tales proyectos, los ombligados de Ananse han desarrollado sistemas de producción que intercalan a lo largo del año y de acuerdo con las variaciones climáticas, policultivos de cereales, tubérculos y frutas, con pesca y recolección de moluscos, o con la minería artesanal de oro, siguiendo sus tradiciones como forma de decir no a las proyecciones presentes para la región.
